La iniciación del aprendizaje de la lecto-escritura debe ayudar al niño a dominar tres etapas importantes:
Desarrollar y ampliar un vocabulario "a primera vista", es decir, en la T.V., los avisos, las diferentes señales, los nombres de tiendas y propagandas, así mismo aprender a relacionar su lenguaje. Aprender a relacionar símbolos visuales con sonidos del habla; ejemplo: al observar objetos cotidianos y del entorno como pocillo, cuchara, televisor, sea capaz de pronunciarlos. Descubrir que la lectura es un proceso significativo y que los símbolos impresos representan el habla. Los conocimientos que el niño posee, su curiosidad, espontaneidad y necesidad de explorar el mundo, puede convertir el aprendizaje de la lecto-escritura en una experiencia ampliamente gratificante para el niño, su familia y el educador.


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